
Hace algunos días, mientras manejaba, venía escuchando un programa de radio en el cual hablaban de un libro que me pareció genial. Se trata “The Book of Awesome”.
Me pareció muy bueno y me hizo pensar bastante, supongo, porque estamos acostumbrados a vivir bombardeados de negatividad, y las malas noticas, a veces, ocupan demasiado tiempo de nuestra vida…Pero esto que escuchaba era diferente, llamaba a mirar la vida con otros ojos y a gozar con lo simple y cotidiano que nos hace feliz, en lo cual pocas veces nos detenemos.
El autor, el canadiense Neil Pasricha, se dio cuenta de esto y decidió recopilar en un blog 1.000 cosas geniales, sencillas, positivas, gratuitas y universales que nos pasan a todos. Así desde 2008 publica diariamente una de esas cosas con las que podemos disfrutar todos y de las que nadie habla, pero que causan sorpresa y nos regalan un minuto de felicidad.
Cosas como comerse la última papa frita de la bolsa, encontrar en un bolsillo plata que no sabías que tenías, el placer que da al terminar de deshacer un nudo… etc. Díganme que no son cosas que nos ponen feliz. A mí al menos me pasa. Así que decidí poner en práctica este ejercicio y empecé a tomar conciencia de todo lo cotidiano que me hace feliz. Así cosas como, el beso y abrazo que me da mi hijo cuando se despierta; un rico chocolate caliente en la mañana, ponerme las pantuflas cuando llego a la casa, ver el final de una película muy esperada y así mil cosas, están dentro de mi lista.
Es bueno parar y ver la vida así…
Yo ya les conté sobre algunos de mis placeres cotidianos, ahora les toca a ustedes…