gimnasio

Ejercicio en casa!

Bookmark and Share
Pin It

4d0ef88ad9597.jpg

Seré sincero, ir al gimnasio es una lata, todavía no comprendo la razón por la cual llevo 8 meses sin parar. Debo reconocer que bastante bien me ha hecho y quizás por eso es que he sido tan estricto.

Hay otros que se quedan con la primera parte de este texto y tampoco tienen la costumbre de salir a trotar día a día, pero eso no nos impide que con tan sólo un pequeño espacio se puedan hacer diferentes ejercicios que no sólo nos harán bien para nuestro físico si no que como comento en cada post de fitness, el beneficio mental que entrega el ejercicio, es impagable.

Enero se me ha pasado volando y quizás ya estamos tarde para comenzar a ejercitar para el verano, pero si pensamos en que partiremos el año haciendo ejercicio y un pequeño esfuerzo, será suficiente para verte pagado a fin de año.
Las invito a hacer estos 4 ejercicios que como dije antes, se pueden hacer en cualquier parte y son muy simples. Seguir leyendo »

El milagro del deporte

Bookmark and Share
Pin It

deporteyfe12.jpg

Es increíble el milagro que causa la actividad física a cualquier edad. Pero especialmente en las personas de la tercera edad. Digo especialmente, porque es más visible el efecto que produce.Como es habitual, hablé con mi madre por teléfono y me contó entusiasmada que había comenzado a ir a clases de gimnasia. Noté una motivación que no había visto antes.

Al poco tiempo, ella y mi padre tenían ganas de hacer cosas diferentes. Y fue bueno. Sin embargo, me preocupé cuando quisieron viajar en auto a San Pedro de Atacama, en una especie de aventura, parando en cada playa que les sedujera. Allí me espanté. Mis padres tienen más de 80. Mi madre no conduce y mi padre tiene molestias en las rodillas. Alguien me dijo una vez, los padres y los hijos, en alguna etapa de sus vidas, cambian papeles.

Y es así. Los hijos nos volvemos aprehensivos con nuestros padres, y hasta a veces tomamos roles más dominantes, aunque guardando el respeto que se merecen.Aun cuando causó polémica en la familia, lo rescatable fue que a esa edad, la vida les cambió de color con sólo “mover el esqueleto”. Si el ejercicio tiene este efecto en la tercera edad, asumo que lo tiene también en cada persona que hace del deporte parte de su vida. En mi caso, cuando comencé a ir al gimnasio, porque el programa de obesidad me lo exigía, mi visión de las cosas me cambió.

Andaba más feliz, me sentía más liviana, con ganas de hacer cosas, y hasta bajaba mas rápido de peso en la medida que hacía de mi rutina de ejercicios algo frecuente.¿Qué efecto produce? en lo físico, el metabolismo se acelera cuando hacemos ejercicio. Esto se traduce en que gastamos mayor cantidad de calorías. Por lo tanto, si nuestro gasto energético es mayor y además llevamos una dieta sana, nuestro cuerpo lo agradece afirmándose, fortaleciéndose, reduciendo volumen.En lo psicológico, ¿por qué uno se siente más feliz? También es un efecto producido por una hormona. ¡Qué desilusión! Al final todo es un efecto químico-biológico. Bueno. Lo que sea. Ser más feliz y cambiar de actitud, siempre vale la pena.

Fuerza de voluntad

Bookmark and Share
Pin It

human_powered_gym.jpg

Debo reconocer que llevo meses intentando meterme al gimnasio. Alego que soy una floja, que no tengo ni un musculo y que si sigo así ni siquiera voy a poder ponerme bikini, pero sigo sin hacer nada, es que yo creo que tengo el gen del sedentarismo metido en cada una de mis células, pero por primera vez voy a ser lo más matea que pueda. Para eso ya “amenacé” a una amiga del trabajo para que se meta conmigo al gym (nada más fome que ir sola!!!) y mutuamente nos acompañemos en este desafío, por que la verdad es que ninguna es adicta al ejercicio. En fin mañana voy a pagar el mes y espero que de aquí a fin de año mi salud y figura me agradezcan el esfuerzo! Y ustedes chicas ¿qué tácticas usan para lograr embalarse con el gym?

Mi primer mes de Gym

Bookmark and Share
Pin It

run.jpg

A muchos nos pasa que ir al gimnasio es simplemente una lata: subirse a una máquina, trotar y ver como todos levantan enormes pesas para que sus músculos crezcan, no era mi panorama ideal. Pero de verdad, ya no daba más. La rutina del trabajo me exigió una actividad extra y decidí darle una oportunidad.
Empecé con algo simple: 25 minutos de trote, 20 de bicicleta y 100 abdominales. Así estuve durante las dos primeras semanas. Después subí a 30 minutos de trote, 30 de bicicleta,  200 abdominales y un poco de máquinas, hasta que cumplí un mes.

Ahora estoy en mi segundo mes y voy casi todos los días muy motivado. El ejercicio hace demasiado bien, me levanta el ánimo, me da energía, me hace comer mejor, me despierta y siento que estoy más atento a las tareas, por eso las invito a todas a que le den una oportunidad al gimnasio, que pierdan ese miedo que le tenemos e intenten agarrarle el gusto. Sin duda el ejercicio hace bien para el cuerpo y la mente.

Ejercitarse con el equipo adecuado

Bookmark and Share
Pin It

ropa-web.jpg

Sí, suena como algo súper obvio. Pero no lo es tanto. Mi hermana se seca en el gimnasio, sobre todo cuando se estaba preparando para su matrimonio, se metía a todas las clases posibles, que danza árabe, spinning, yoga, pilates, en fin, ¡de todo! Yo lo encontraba genial, excepto porque se gastaba muchísima plata en ropa deportiva. Que la mejor marca, que esto que lo otro. Claro, ella exageraba un poco, tenía como siete petos y miles de patas y pantalones, pero al final me di cuenta que vale la pena invertir un poquito más y sacarle el jugo al ejercicio. Me pasó dos veces. Primero, cuando quise comprar un peto para hacer ejercicio y los encontré carísimos. Pero después de un par de idas al gimnasio donde el calor y el sudor me la ganaron, decidí comprármelo. ¡Gran cambio! El peto absorve todo el sudor y eso te ayuda a mantenerte fresca y más cómoda. Segundo, fue cuando empecé con la bici. Anduve 25 kilómetros y todo súper. No me dolieron las piernas al otro día… ¡lo que me dolió fue otra cosa! Mis glúteos ya no daban más al otro día, no podía caminar, no me podía sentar, ¡NADA! Así que decidí comprarme esas patas especiales que vienen con acolchado. Otra vez, ¡un giro en 180º! ¡Así da gusto hacer deporte! Si ustedes han dejado el ejercicio por alguna incomodidad, les recomiendo invertir un poquito más en la ropa y equipo adecuadas, y notarán la diferencia.

¿Les ha pasado? ¿Tienen algún dato de equipos buenos y baratos? ¿Han dejado el deporte por estas cosas? ¡Cuéntenos!

Cuida tus oídos en el gimnasio

Bookmark and Share
Pin It

aerobic-class1.jpg

Estar expuesta a ruidos muy intensos, como el de la música súper fuerte en los gimnasios, puede provocar un daño progresivo e incurable en el oído interno, dejando secuelas permanentes en la audición, según los últimos estudios del Central Institute for the Deaf, una institución para personas con problemas de sordera de San Luis (Misuri, EE.UU.). De hecho, esta misma investigación señala que alrededor del 75% de la pérdida auditiva que padece una persona de término medio se debe al trato que ha dado a los oídos a lo largo de su vida, y no sólo al envejecimiento.

La música con volumen alto produce una gran motivación física, fenómeno que se da con más frecuencia en las clases grupales donde se practican deportes como gimnasia aeróbica, kick boxing, spinning y body pump, entre otras disciplinas. ¿Por qué? Básicamente, porque cuando participas de estas actividades, estás encerrada en una sala con música que con frecuencia menudo supera los 97 decibles, lo que puede causar un daño permanente en tus oídos. “El daño permanente del oído interno requiere una exposición prolongada en el tiempo con promedio de 8 horas diarias a 85 decibeles. En ese sentido, la música en los gimnasios puede ser peligrosa para los oídos.”, explica el Dr. Carlos Celedón, Jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Por otra parte, Luis Ortega, Fonoaudiólogo de los Centros Auditivos Gaes, advierte que “no es recomendable hacer deportes y escuchar música a un volumen muy alto. Si la actividad física se extiende por más de dos horas al día, el daño podría ser aún más fuerte”.

¿Qué hacer? Lo que los expertos recomiendan es bajar el volumen de la música (si haces ejercicio con tu iPod, por ejemplo), y pedir en tu gimnasio que midan el nivel de decibeles que hay al momento de practicar deporte, con el fin de evitar que se sobrepase el límite de 85 decibeles.

Cerrar ventana

Suscríbete a Women's Health por mail!

Ingresa tu correo a continuación, y recibirás diariamente un resumen de todo lo nuevo que hayamos publicado en nuestro blog.